METODOLOGÍA

La metodología del proyecto se define como pragmática y relacional.

Pragmática, porque la intensión es explorar, describir y problematizar un fenómeno en construcción. Por lo tanto, para aprehenderlo como tal, es necesario estar permeable a las dinámicas propias de él, desarrollando estrategias de aproximación diversas y poco estructuradas.

Relacional, porque la riqueza de los campos sociales, en este caso, el Campo del Nuevo Circo, se estima a través de sus sistemas de relaciones e interacciones. En esa línea, un enfoque relacional permite aproximarse al fenómeno intentando rastrear y enlazar diversos acontecimientos y agentes, dentro de un mismo proceso de desarrollo simultáneo.

 

Se realizó una indagación teórica y empírica de tipo exploratoria y descriptiva, con el propósito de identificar los principales elementos que intervinieron en la emergencia del Campo del Nuevo Circo chileno.

En ese sentido, el principio de simetría generalizada (Callon, 1995) propone que la descripción de las asociaciones entre elementos heterogéneos debe ejecutarse utilizando un repertorio conceptual que no distingue entre entidades humanas y no humanas. Esto le exige al observador mantener una misma línea descriptiva entre lo humano, lo social, lo natural, lo tecnológico, etc., ponderando simétricamente la capacidad de agencia de la diversidad de elementos que participan en la composición de un objeto de estudio. Lo que antes se consideraba una causa ahora es un efecto de una interacción, negociación, alianza o disputa. Esta perspectiva es también coherente  con el “relacionalismo metodológico” (Corcuff, 2013) que se interesa en las asociaciones entre entidades diversas, enfoque que es provechoso para investigar la configuración de los Campos Sociales y sus dinámicas internas.

Uno de los principales materiales con los que se trabajó fue la entrevista abierta. La entrevista abierta permite que los entrevistados desplieguen con espontaneidad sus recursos narrativos, dejando espacio para la emergencia de temáticas ignoradas o desconocidos por el investigador. Considerando el objeto y el propósito de este trabajo, la flexibilidad de esta técnica permitía rastrear y describir las relaciones entre los elementos que participaron en la emergencia del campo en cuestión, dejando bastante libertad a los individuos para que expresen lo que estimen pertinente.  Sobre esto Latour (2005) plantea que los actores tienen la capacidad de dar cuenta de su propia realidad de manera óptima, utilizando un lenguaje directo y sencillo, eludiendo descripciones y explicaciones excesivamente complejas e innecesarias, porque la realidad social siempre es más sencilla de lo que aparenta. El lenguaje técnico que se debe utilizar no debe ser tan complejo ni sofisticado, porque su función es permitir el desplazamiento entre un marco de referencia y otro, utilizando un infralenguaje capaz de abarcar los sentidos más densos que los actores son capaces de poner en circulación.

Aplicar entrevistas abiertas (Valles, 1998) como técnica de indagación exploratoria sirvió para rememorar y rastrear a través del relato de los propios protagonistas del proceso estudiado esa diversidad de elementos que me interesó aprehender y enlazar con el Campo del Nuevo Circo. Debido a esto, las temáticas abordadas en las entrevistas no fueron iguales pero sí equivalentes, porque las líneas narrativas de las entrevistas estuvieron todas atravesadas por la nostalgia de la época en que emergió esta práctica en Chile, fundiéndose con aspectos biográficos que derivaron en la exposición de las trayectorias particulares de cada uno de los entrevistados. En general se conversó sobre: lugares -desde y- en los que se movilizó y promovió la práctica incipiente del Nuevo Circo, época en que acontecieron determinados hitos, personas involucradas en la primera agrupación de malabaristas,  implicancias de la emergencia del malabarista urbano en la vía pública y en el mundo de la cultura y las artes, la consolidación de un fenómeno que se convirtió en un campo más complejo, entre otros tópicos. 

Las fuentes secundarias de información (o segunda unidad de información) sirvieron para complementar los datos primarios. Las fotografías fueron utilizadas para observar el contexto territorial en que sucedieron determinados acontecimientos, para graficar la imagen y la figura de los participantes de este movimiento y para comprobar visualmente las narraciones de los entrevistados. Los documentos consultados sirvieron para identificar ciertas agencias y para corroborar algunas fechas puntuales. El uso de los datos secundarios fue auxiliar. 

La estrategia analítica seleccionada fue el enfoque descriptivo. Desde la premisa de que toda narración tiene un propósito, “los enfoques descriptivos suponen un/a narrador/a con agencia, intenciones, capacidad de auto-activación y autointerpretación, recursos para negociar posiciones y también capacidad de manipular, desvirtuar y esconder” (Bernasconi, 2011: 26) información. Siguiendo esa idea, los estudios descriptivos ponen atención en la performatividad del lenguaje, lo que para efecto de este estudio es un aspecto relevante, puesto que se toma el contenido y el sentido que los entrevistados le otorgan a sus relatos como un agenciamiento importante que configura al campo en cuestión. “Según esta aproximación, no hay una distinción entre describir y explicar: si una descripción está necesitada de explicación, entonces no es una buena descripción. Lo que se requiere es desplegar plenamente las redes que hacen posible un estado de cosas”. (Devenin & Henríquez, 2011: 172).